{"id":11553,"date":"2020-07-08T10:15:00","date_gmt":"2020-07-08T13:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/?p=11553"},"modified":"2020-07-03T20:30:05","modified_gmt":"2020-07-03T23:30:05","slug":"la-pandemia-que-esta-dejando-a-la-sociedad-sin-maquillaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/?p=11553","title":{"rendered":"La pandemia que est\u00e1 dejando a la sociedad sin maquillaje"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"337\" data-attachment-id=\"11554\" data-permalink=\"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/?attachment_id=11554\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?fit=871%2C459&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"871,459\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"capa-5-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?fit=300%2C158&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?fit=640%2C337&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?resize=640%2C337&#038;ssl=1\" alt=\"\" data-id=\"11554\" data-full-url=\"https:\/\/i1.wp.com\/soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?fit=871%2C459&amp;ssl=1\" data-link=\"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/?attachment_id=11554\" class=\"wp-image-11554\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?w=871&amp;ssl=1 871w, https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-1.jpg?resize=768%2C405&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>Por Clara Fassler<\/em><\/strong> |<strong> <a aria-label=\"undefined (opens in a new tab)\" href=\"https:\/\/www.revistabravas.org\/sociedad-sin-maquillaje\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Revista BRAVAS n.12<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Clara Fassler<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Lo peor de las pestes no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda a las almas y ese espect\u00e1culo suele ser horroroso<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Albert Camus, <strong>La peste<\/strong>, 1947<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9rase una vez un emperador muy poderoso cuyo reinado se extend\u00eda sobre gran parte del planeta. Lleg\u00f3 a sus o\u00eddos que un grupo de sastres famosos estaba de visita en su ciudad. R\u00e1pidamente los mand\u00f3 a llamar y les orden\u00f3 que le hicieran el traje m\u00e1s hermoso que se hubiera visto jam\u00e1s. Despu\u00e9s de un mes, los sastres anunciaron que el traje estaba listo y el emperador cit\u00f3 a su corte para hacerla part\u00edcipe de tan magn\u00edfico acontecimiento. Los sastres celebraron su tarea y anunciaron que solo los tontos no podr\u00edan ver el maravilloso vestido invisible que hab\u00edan confeccionado. Ni el emperador ni los cortesanos quisieron ser catalogados como tales: se deshicieron en alabanzas del vestido y de lo magn\u00edfico que luc\u00eda el emperador M\u00e1s tarde el emperador decidi\u00f3 mostrar su vestido al pueblo y, acompa\u00f1ado de una gran comitiva, desfil\u00f3 por las calles de la ciudad. Sus s\u00fabditos lo aclamaban y destacaban la belleza del traje para alegr\u00eda del emperador quien se ufanaba de su acierto en contratar a los sastres. De repente, un ni\u00f1o peque\u00f1o se solt\u00f3 de la mano de su madre y corriendo grit\u00f3: \u00a1el rey est\u00e1 desnudo, el rey est\u00e1 desnudo! Velozmente, y ante los alaridos del soberano, los cortesanos se lanzaron a cubrir la desnudez que el ni\u00f1o, inocentemente, hab\u00eda puesto al descubierto.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus, al igual que el ni\u00f1o del cuento \u2013peque\u00f1o y sin segundas intenciones\u2013 ha puesto al descubierto enormes grietas societales que son disimuladas \u2013e incluso naturalizadas\u2013 y ha colocado en tela de juicio algunas cuestiones aceptadas, generalmente, como verdades. El coronavirus no es solo una pandemia, un problema sanitario; es una crisis global que nos interpela desde m\u00faltiples dimensiones y exige respuestas.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s, el primer ajuste de cuentas con la realidad es concientizar y vivenciar intensamente nuestra vulnerabilidad como seres humanos y como especie, con el consiguiente correlato de angustias, miedos, stress y sus diversos impactos en la salud mental de las personas: malestar, anorexia, insomnio, depresi\u00f3n, fobias, etc\u00e9tera. La muerte y la enfermedad han salido de las bambalinas y se han instalado en la cotidianidad como una amenaza a nuestra integridad y por lo tanto a nuestra seguridad vital. El cuerpo cobra su lugar, no ya en t\u00e9rminos de potencia infinita, juventud y belleza, sino de sost\u00e9n necesario de la vida; el cuerpo requiere cuidados y buenos tratos.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Nos envuelve, adem\u00e1s, la incertidumbre. La pandemia de coronavirus nos ha dejado sin respuesta cierta en relaci\u00f3n a su origen, su curso y las formas de enfrentarla. Las armas para contrarrestarlas (vacunas, ant\u00edgenos, sueros, medicamentos) con que contamos en el presente son inexistentes o ineficaces. El enemigo est\u00e1 en todas partes: un estornudo, una superficie no demasiado limpia, un abrazo, un alimento son potenciales v\u00edas de contagio. Los seres humanos nos transformamos en riesgo real o potencial para los dem\u00e1s. Las conductas propias y ajenas, que antes eran m\u00e1s inocuas, ahora deben revisarse y las seguridades proporcionadas por las rutinas y costumbres ya no est\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.wixstatic.com\/media\/b45053_273b130e694846b0b4936d2ce0de0499~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_783%2Ch_379%2Cal_c%2Cq_80%2Cusm_0.66_1.00_0.01\/TECNO.webp?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"TECNO.jpg\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La carencia de certezas no solo abarca las interrogantes respecto a la pandemia. Se agrega la incertidumbre asociada a los efectos de las medidas tomadas para combatirla: aislamiento, distanciamiento social, suspensi\u00f3n de vuelos, cese de clases, cierre de lugares de esparcimiento, etc\u00e9tera. Los efectos psicol\u00f3gicos, sociales y econ\u00f3micos presentes y futuros son previsiblemente enormes sumados a la sensaci\u00f3n de amenaza, miedo y de tiempo vac\u00edo, congelado. No es posible contar con certezas de futuro y, por ende, se vuelve dif\u00edcil proyectarlo y proyectarse en \u00e9l.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos delet\u00e9reos de la crisis se agudizan por la falta o inseguridad en el empleo, el recorte de ingresos, la incertidumbre en relaci\u00f3n al curso y desenlace de la pandemia, y sus efectos en la econom\u00eda global. Se habla de una crisis tan severa como la del 29. Las medidas de aislamiento implementadas como estrategia preferencial para prevenir el contagio han hecho patente la importancia que tiene el contacto f\u00edsico con otros seres humanos para nuestro equilibrio mental y afectivo y que \u00e9ste no es reemplazable totalmente por el contacto virtual. El cuerpo del otro, la cercan\u00eda f\u00edsica y emocional parecen ser condiciones para el bienestar de las personas y releva el car\u00e1cter interdependiente del homo sapiens.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de aislamiento prolongado y generalizado nos interpela sobre el valor y los l\u00edmites de la comunicaci\u00f3n virtual en sus diferentes formas, especialmente si pensamos en el futuro. \u00bfCu\u00e1nto de nuestras comunicaciones y acciones estar\u00e1n intermediadas por una pantalla o tel\u00e9fono? \u00bfEstos avances tecnol\u00f3gicos nos aproximar\u00e1n o, por el contrario, redefinir\u00e1n las distancias esperables de la comunicaci\u00f3n humana? \u00bfLa comunicaci\u00f3n virtual reemplazar\u00e1 el encuentro vis a vis del acto m\u00e9dico o educativo? \u00bfEn qu\u00e9 medida?<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia cuestiona, tambi\u00e9n, la creencia tan difundida de la supremac\u00eda humana sobre la naturaleza y la aspiraci\u00f3n de control absoluto de ella. Las visiones ecol\u00f3gicas que vienen mostrando las infinitas relaciones entre la naturaleza, el orden social y el orden econ\u00f3mico contribuyen a comprender mejor la g\u00e9nesis de esta pandemia y obliga a conocer y complejizar los an\u00e1lisis para tomar las decisiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas m\u00e1s adecuadas. Tambi\u00e9n exigen una redefinici\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n como especie humana con la naturaleza, en el sentido de aceptar nuestra interdependencia y el compromiso de respetarla.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus ha sacudido y trastocado el valor asignado a determinadas actividades habitualmente menospreciadas o simplemente no consideradas. Es as\u00ed que la ciudadan\u00eda ha descubierto el papel central que cumplen en el bienestar colectivo \u2013y valora con aplausos\u2013 al personal m\u00e9dico y no m\u00e9dico de la salud, al personal de limpieza de la ciudad, a los trabajadores que mantienen en funcionamiento servicios esenciales como farmacias y expendio de alimentos, etc\u00e9tera.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis est\u00e1 poniendo al descubierto las bases reales de sustentaci\u00f3n del sistema. Tal como lo han dicho reiteradamente las feministas, las tareas reproductivas son el cimiento sobre el cual se levanta el andamiaje econ\u00f3mico y social. Comprenden una infinidad de acciones tendientes a promover y asegurar la supervivencia, el crecimiento, el desarrollo integral y el bienestar de las personas. La reproducci\u00f3n en nuestras sociedades est\u00e1 a cargo, en buena medida, de las mujeres. Es un trabajo, en general, no remunerado, invisibilizado, naturalizado \u2013incluso por las propias mujeres\u2013 que no tiene reconocimiento social y cuya retribuci\u00f3n es nula o escasa. Sin embargo, los cuidados constituyen una parte importante de la reproducci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.wixstatic.com\/media\/b45053_586b81bcc6354ffaa99891244142034b~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_600%2Ch_401%2Cal_c%2Cq_80%2Cusm_0.66_1.00_0.01\/MADRE-TRABAJ.webp?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"MADRE-TRABAJ.jpg\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cuidados, g\u00e9nero y vejez\u200b<\/h4>\n\n\n\n<p>Todos y todas necesitamos ser cuidados a lo largo de la vida, en distintos momentos. Los cuidados procuran brindar apoyo a las personas \u2013cr\u00f3nicas o coyunturalmente vulnerables y dependientes\u2013 en el desempe\u00f1o de las tareas cotidianas (comer, vestirse, asearse\u2026) y estimular la autonom\u00eda y el ejercicio de derechos de las personas. Los cuidados, habitualmente invisibles, han adquirido una relevancia singular en esta pandemia. La suspensi\u00f3n de actividades presenciales en los centros de atenci\u00f3n a la infancia y en los centros de ense\u00f1anza primaria y secundaria ha dejado a cargo de las familias la totalidad de las tareas de cuidado de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes que eran compartidos con las diversas instituciones educativas y de cuidados. M\u00e1s a\u00fan, por el aislamiento asignado a las personas mayores, mucha de las tareas de cuidado realizadas por ellas, especialmente por las abuelas, han debido de ser asumidas en exclusividad por las familias, con todo lo que implica la consiguiente sobre carga de trabajo. Se evidencia as\u00ed, y de manera indirecta, algunos de los importantes aportes que las personas mayores realizan cotidianamente al bienestar colectivo y de sus familias.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, la demanda de cuidados ha aumentado aceleradamente y la oferta ha disminuido en la misma proporci\u00f3n, lo que dio lugar a un d\u00e9ficit muy importante y dif\u00edcil de cubrir. Las tareas de cuidado remuneradas y no remuneradas son realizadas habitualmente por las mujeres, quienes usan dos tercios de su tiempo en este trabajo. Son ellas las que est\u00e1n asumiendo y resolviendo la sobrecarga de cuidado ya existente e incrementada por las medidas prescritas para enfrentar el coronavirus.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos casos se deben conciliar los cuidados con el trabajo remunerado, ya sea que \u00e9ste se efect\u00fae en casa (teletrabajo o similares) o fuera de ella. Estudios actuales del uso del tiempo\u00a0realizados durante la pandemia confirman la archisabida desigual divisi\u00f3n sexual del trabajo de cuidados, que se agudiza en los hogares m\u00e1s vulnerables, ya que los varones de ese estrato, a pesar de no estar trabajando remuneradamente, no modifican su participaci\u00f3n en las tareas de cuidado[1].\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>La sobrecarga de trabajo no remunerado impacta negativamente sobre la salud f\u00edsica y emocional de las mujeres (malestar, stress, depresi\u00f3n). Adem\u00e1s, limita seriamente sus posibilidades de trabajar en trabajos decentes y de desarrollarse como personas, dada la necesidad de conciliar el trabajo de cuidados y el trabajo remunerado. Las medidas que se han tomado para controlar la difusi\u00f3n del virus est\u00e1n teniendo importantes efectos sobre el empleo y los ingresos, especialmente en los sectores m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n. Si bien los problemas para acceder al empleo afectan a hombres y mujeres no impactan de la misma manera. Son \u00e9stas las que tienen m\u00e1s empleos precarios e informales, por lo que el desempleo las deja sin protecci\u00f3n social. Adem\u00e1s, est\u00e1n m\u00e1s expuestas a la desocupaci\u00f3n por la segmentaci\u00f3n laboral: una parte importante de la ocupaci\u00f3n femenina se realiza en el sector de servicios (turismo, restaurantes, servicio dom\u00e9stico, cuidados), que ha sido afectado dr\u00e1sticamente para sostener el aislamiento social.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>El covid-19 es altamente contagioso e infecta a todas las personas cualquiera sea su edad. Sin embargo, los impactos de la infecci\u00f3n son diferenciales ya que las personas mayores de 65 a\u00f1os o las que tienen alguna patolog\u00eda concomitante (hipertensi\u00f3n, diabetes u otras) est\u00e1n m\u00e1s expuestas a complicaciones graves y a morir a causa de estas. De all\u00ed las prescripciones m\u00e1s severas y prolongadas de aislamiento para esta franja etaria. Las mayores tasas de morbimortalidad por coronavirus a nivel internacional y nacional se encuentran en las residencias de larga estad\u00eda, lo cual revela el estado de abandono y precariedad de mucho de estos lugares.<\/p>\n\n\n\n<p>En Uruguay hay aproximadamente 15 mil personas que viven en dichas instituciones y un alto porcentaje son mujeres, porque su longevidad es mayor que la de los varones. En palabras del secretario de la Presidencia, \u00c1lvaro Delgado, aproximadamente un centenar de estos establecimientos \u2013de los mil que se han podido contabilizar\u2013 tienen condiciones tan deplorables que son consideradas como infrahumanas. Solo un porcentaje peque\u00f1o de las residencias est\u00e1n habilitadas; y la fiscalizaci\u00f3n y el monitoreo son insuficientes a pesar de las incipientes acciones desarrolladas por la pasada administraci\u00f3n a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n del Sistema Nacional Integrado de Cuidados.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Menos alarmante en el presente, pero igualmente preocupante es la situaci\u00f3n de las personas adultas mayores. La mayor\u00eda son mujeres que viven solas y que dadas las medidas de aislamiento se encuentran en una situaci\u00f3n de mayor dependencia y de mucha soledad. Ambas situaciones son generadoras de vulnerabilidad, malestar y, a menudo, tambi\u00e9n de diversas patolog\u00edas. Las pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a la vejez y a la discapacidad han sido y contin\u00faan siendo residuales, lo cual expresa la baja prioridad que tienen en la distribuci\u00f3n de los recursos.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Para el gobierno actual, los cuidados no han sido objeto de preocupaci\u00f3n durante la pandemia. No se han implementado medidas que permitan, por lo menos, aliviar el d\u00e9ficit de cuidados existente en los hogares. Se da por sentado que la poblaci\u00f3n se las arreglar\u00e1 de alguna manera. Sin embargo, es de suponer que este d\u00e9ficit aumentar\u00e1 en la medida en que la actividad econ\u00f3mica reactivo y los adultos \u2013y sobre todo las adultas\u2013 deban volver al trabajo presencial sin que se reanuden la actividad escolar. Tampoco se han delineado cursos de acci\u00f3n para atender a las personas mayores, a quienes se les plantea \u201cquedate en casa\u201d, como alternativa \u00fanica, indiscutible e indefinida en el tiempo.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00e9ficit de cuidados y el que previsiblemente se har\u00e1 presente en el futuro cercano compromete tanto quienes son cuidados (ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes, personas mayores y discapacitadas dependientes) como a quienes cuidan. Los efectos negativos sobre el bienestar, seguridad y autonom\u00eda de las personas se traducen en malestar, sufrimiento y enfermedad f\u00edsica y mental. Por lo cual, es imprescindible que las autoridades refuercen el Sistema Nacional Integrado de Cuidados, aumenten y diversifiquen la capacitaci\u00f3n de las cuidadoras, regulen las nuevas categor\u00edas laborales y contribuyan de manera efectiva a impulsar la corresponsabilidad en el cuidado entre hombres y mujeres, y entre generaciones. Los cuidados no son un lujo, son parte sustantiva de la vida y, por tanto, deben ser objeto de pol\u00edtica p\u00fablica, con la adjudicaci\u00f3n de los recursos correspondientes\u00a0\u200b<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.wixstatic.com\/media\/b45053_7266327bced9483e9e041dbb46b42906~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_600%2Ch_363%2Cal_c%2Cq_80%2Cusm_0.66_1.00_0.01\/ABUELAYNIETO.webp?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"ABUELAYNIETO.jpg\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Algunas reflexiones\u200b<\/h4>\n\n\n\n<p>Sin duda, la pandemia de coronavirus constituye un gran desaf\u00edo, especialmente mientras no se cuente con las vacunas y\/o medicamentos que puedan impedir la expansi\u00f3n del contagio con su correlato de enfermedad, complicaciones y muerte. Mientras tanto \u2013y eso es un tiempo indeterminado\u2013 conviviremos con el virus y deberemos adaptarnos a esta nueva situaci\u00f3n, lo que, seguramente, modificar\u00e1, entre otros aspectos, nuestras pautas de relacionamiento, el acceso a los servicios, al mundo del trabajo, etc\u00e9tera. Esta pandemia no es s\u00f3lo una crisis sanitaria, es tambi\u00e9n una crisis global de gran magnitud que abarca cuestiones econ\u00f3micas, sociales y culturales; problemas complejos de dif\u00edcil y pol\u00e9mica resoluci\u00f3n que requerir\u00edan ser abordados por la sociedad en su conjunto. La pandemia ha intensificado la expresi\u00f3n de intereses muy diversos y contradictorios que tendr\u00e1n que ser laudados, en el mejor de los casos, usando los diferentes dispositivos democr\u00e1ticos que cada sociedad ha construido. Sin embargo, es posible \u2013y muchos pronostican esta alternativa\u2013 que se incrementen y consoliden modalidades autoritarias para imponer intereses particulares al conjunto de la sociedad.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas personas se preguntan por el d\u00eda despu\u00e9s. Las respuestas a esta interrogante muestran posiciones encontradas. Para algunos esta crisis constituye una oportunidad para reflexionar y revisar el orden existente y proponer nuevas formas de organizaci\u00f3n social que coloquen en el centro a los seres humanos y su contexto, sus necesidades, derechos y aspiraciones. Un orden que priorice la vida que promueva la igualdad y la solidaridad como valores sociales centrales, que respete a la naturaleza y su conservaci\u00f3n, que promueva la integraci\u00f3n entre pa\u00edses y la paz. Todo esto requiere de una ciudadan\u00eda activa y participante, de reglas de juego claras y democr\u00e1ticas y de un Estado fuerte con capacidad de orientar y regir el desarrollo, y de regular y controlar el mercado.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Otras miradas, en cambio, a\u00f1oran una vuelta a la normalidad, lo cual es entendido como la reanudaci\u00f3n del funcionamiento social previo a la pandemia, con sus conflictos, inequidades y beneficios individuales o de peque\u00f1os grupos. La disputa entre actores con estas visiones polares no tiene una f\u00e1cil definici\u00f3n. Probablemente, y m\u00e1s all\u00e1 de los deseos y voluntades de personas y grupos, no habr\u00e1 un d\u00eda despu\u00e9s sino un largo per\u00edodo de reajustes cuyo sentido es incierto. Probablemente, ni se abrir\u00e1n las puertas del para\u00edso ni todo quedar\u00e1 igual. Remontar los costos de esta crisis ser\u00e1 uno de los grandes desaf\u00edos a los cuales se enfrentar\u00e1n los pa\u00edses en los a\u00f1os venideros y el destino de grandes contingentes de personas depender\u00e1 de c\u00f3mo se resuelva esta disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>[1] ONU Mujeres. Webinar 5\/6\/2020. Impactos por Covid-19 en las din\u00e1micas familiares y reproductivas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pandemia questiona, tamb\u00e9m, a cren\u00e7a t\u00e3o difundida da supremacia humana sobre a natureza e a aspira\u00e7\u00e3o de controle absoluto dela. #RevistaBRAVAS<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":11555,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"A pandemia questiona, tamb\u00e9m, a cren\u00e7a t\u00e3o difundida da supremacia humana sobre a natureza e a aspira\u00e7\u00e3o de controle absoluto dela. #BRAVAS","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[79,142,898,809,380],"class_list":["post-11553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica","tag-america-latina-e-caribe","tag-articulacao-feminista-marcosul","tag-crise-covid-19","tag-crise-sanitaria","tag-feminismo-america-latina"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/antigo.soscorpo.org\/wp-content\/uploads\/capa-5-2.jpg?fit=871%2C459&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5mcIC-30l","jetpack-related-posts":[],"jetpack_likes_enabled":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11553"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11553\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11556,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11553\/revisions\/11556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/antigo.soscorpo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}